
Finalmente se ha realizado en el jardín del hotel, que por cierto, tiene bien cuidada la entrada, pero a medida que te adentras en él y te acercas cada vez más a la carretera, se ve cada vez más descuidado y seco. La intervención se hizo justo al lado de ésta, donde más lo necesitaba.
La zona está lo suficientemente escondida como para trabajar bien sin ser descubierta, aunque hubo que trabajar rápido.
El saco de marmolina no me dio para rodear el otro árbol de al lado, pero por lo menos pude simbolizar lo que quería, una unión entre ellos.
Dos de los brazos del dibujo rodean dos raíces salientes haciendo un zigzag, una más pequeña que la otra. Con ésto quise simbolizar que la naturaleza y el arte se complementan y están en armonía. Sin embargo, otro de los brazos se tuerce antes de llegar a una tubería, que al estar puesta por el hombre, la repele y gira hacia otro lado.
Como había dicho anteriormente, los brazos son todos diferentes entre ellos.




